Misiones: un caso de extremo ajuste

El aromo – Tercera Época – N° 13 – 2 de noviembre de 2026

Exequiel Ferreyra

Vía Socialista

En su visita a Puerto Iguazú, Javier Milei afirmó: “Si uno mira la perspectiva histórica de dónde veníamos, lo que hicimos y hacia dónde vamos, esta es, sin exagerar, la mejor gestión económica de los últimos 100 años de la Argentina”. Lejos de mostrar un “milagro”, los indicadores reflejan un proceso de empobrecimiento acelerado de la mayoría de la clase obrera, que en Misiones se expresa de manera más fuerte que en el resto del país, ocupando alguno de los primeros lugares a nivel nacional.


Crisis la crisis avanza

El consumo en la provincia se encuentra en picada. Según el Informe de ventas en los supermercados de Misiones, elaborado por el Instituto Provincial de Estadísticas y Censo (IPEC), en julio el consumo muestra un repunte mensual en algunos rubros (indumentaria), pero arrastra una caída interanual contundente. La contracción del consumo masivo se evidencia en rubros esenciales de la canasta familiar: alimentos preparados y rotisería cayeron un 26,0%, las bebidas un 25,4%, las carnes un 15,9%, los lácteos un 9,9% y los productos de almacén un 5,8%. Los recortes en artículos de primera necesidad reflejan un deterioro persistente de la calidad de vida de los trabajadores.
El cierre de empresas es otro síntoma de la crisis. En Misiones, los casos que más trascendieron fueron el de DASS (Eldorado), Linor (Azara), Musimundo. Más recientemente, la suspensión de algunas rutas por parte de Crucero del Norte. En todos los casos, los trabajadores despedidos se cuentan por decenas e, incluso, muchos de ellos siguen reclamando el pago de los salarios adeudados y las liquidaciones finales.
Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre noviembre de 2023 y la actualidad, Misiones perdió 1.113 empresas empleadoras (-11,3%). La caída más pronunciada se produjo en comercio, construcción e industria. Según este mismo indicador, Misiones se ubica entre las seis jurisdicciones que más pérdida de empresas, solo superada por La Rioja (-19,7%), Catamarca (-14,7%), Tierra del Fuego (-13,9%), Chaco (-12,3%) y Corrientes (-11,9%).

Sangría de empleos formales


En consonancia con los cierres de empresas, los datos de empleo formal también son preocupantes. Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del segundo trimestre de 2026 para el Aglomerado Posadas (397.000 habitantes) exponen la erosión estructural del mercado laboral. Sobre la Población Económicamente Activa (PEA) se calcula un total de 177.000 ocupados y unas 11.000 personas desocupadas, llevando la tasa de desocupación al 5,9%. Además, la EPH también registra 21.000 personas ocupadas demandantes de empleo y otras 20.000 subocupados
La cifra de 11.000 desocupados duplica la tasa registrada en 2019 (2,9%) y muestra un crecimiento sostenido. A esto, se suma que cerca de uno de cada diez ocupados se encuentra subocupado y una porción similar busca activamente trabajar más horas o conseguir otro empleo
Paralelamente, la destrucción del empleo registrado ubica a Misiones entre las provincias más castigadas del país. Según un informe de la Consultora Politikon Chaco, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 la provincia perdió 12.043 puestos de trabajo formales (-11,1% de su plantilla), casi el triple de la caída promedio nacional (-3,7%). Misiones se sitúa como la tercera jurisdicción con peor evolución, solo detrás de Santa Cruz y Tierra del Fuego.
La caída más drástica del empleo se ve en el rubro construcción. En julio, ese sector registró un retroceso interanual del 14,3% en el empleo formal, en consonancia con un semestre donde el NEA lideró la caída nacional en superficie autorizada para obras. Dato que adquiere particular gravedad en una provincia donde persisten déficits de infraestructura y donde los eventos climáticos extremos exigen mayores inversiones en drenaje, caminos y obras de prevención. Es decir, mientras cae el empleo en construcción, se mantienen necesidades de infraestructura sin resolver.


Pobreza y endeudamiento

Aunque el dato oficial fijó la pobreza nacional en 32,3%, análisis metodológicos alternativos, actualizando las canastas básicas a los patrones de consumo ENGHo 2017/2018, señalan que la pobreza real roza el 44,9%. Más allá de este debate, con los números actuales, Posadas mostró un impacto severo: la pobreza en el aglomerado Posadas escaló al 42,2%, superando la media regional del NEA (41,5%). Históricamente, la capital misionera se mantuvo por debajo del promedio del NEA (llegando a estar 10 puntos por debajo a fines de 2023). La brecha actual es de 9,9 puntos por encima del promedio general nacional, es decir uno de los registros más elevados de las últimas dos décadas.
Otro de los diagnósticos conocidos esta última semana fueron los resultados de una encuesta desarrollada por el Observatorio Permanente de Trabajo Decente, del sector Comercio UNICOM-MERCOSUR. Según los datos relevados por esta entidad, el 92% de los trabajadores de comercio mantiene deudas activas y, de ese total, un 60% compromete más del 50% de su sueldo mensual exclusivamente a saldar compromisos financieros. Dichas deudas, según el mismo informe, estaría conformada fundamentalmente de artículos de consumo y servicios esenciales: 54% Alimentos y compras en el supermercados, 16% Combustible, 12% Impuestos y servicios básicos, 11% Indumentaria.

Ni Milei ni Passalacqua

Ni Milei ni Passalacqua pueden explicar esta realidad desde sus propios relatos. Mientras el Gobierno nacional presenta el ajuste como el camino hacia una supuesta recuperación y el Gobierno provincial reivindica su capacidad de gestión frente al repliegue nacional, los indicadores muestran otra cosa: una provincia donde cae el empleo registrado, se reduce el número de empleadores, se contrae el consumo y aumenta la pobreza y el endeudamiento.
Misiones no está aislada de la crisis nacional: la expresa de manera particularmente aguda. Y esto también pone en evidencia los límites del modelo provincial, basado en una estructura productiva incapaz de generar suficiente empleo registrado y de calidad.
Cuando el Estado se retira, no aparece espontáneamente una economía capaz de resolver las necesidades sociales. Lo que aparece es más precarización, endeudamiento y pobreza. La salida no puede ser administrar la crisis desde arriba, sino discutir qué producir, para quién y con qué objetivos. Hace falta una planificación económica que ponga los recursos sociales y productivos bajo control de los trabajadores y los oriente a resolver las necesidades de la mayoría.

1 comentario en “Misiones: un caso de extremo ajuste”

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