La culpa es del gobierno y las deudas son de los usureros

18 de Agosto de 2026

El crecimiento de la morosidad en el último año y medio es un fenómeno inusual, pero de ninguna manera sorprendente. En ese tiempo la mora de las deudas se quintuplicó alcanzando al 17,5% de los créditos. El mayor problema se encuentra en los hogares, aunque también alcanza a las empresas. Hay 20,4 millones de personas con deudas y un 26%, o sea 5,3 millones, tiene un atraso mayor a tres meses. Se calcula que, entre los morosos, hay tres millones que ya tenían préstamos hace dos años y cumplían normalmente con sus pagos, por lo que el atraso en los pagos comenzó recientemente. Además, se estima que un millón de personas entró en mora sin aumento de su deuda en términos reales, sino que no llegó a pagar la que ya tenía. El mayor problema se concentra en los jóvenes menores a 35 años: el 40% está endeudado y en mora, cifra que es todavía superior entre los 18 y 25 años.

No es muy difícil adivinar por qué se generó este problema: la acelerada pauperización de los trabajadores. En una economía que en la mayoría de los sectores tiene una tasa de actividad negativa, donde cae el empleo y los salarios, es esperable que la morosidad crezca. En efecto, el mayor problema está en la caída de los salarios reales. La pérdida del poder adquisitivo es mayor a la que se mide con el índice de inflación oficial, que no refleja adecuadamente el fuerte aumento de los servicios y su impacto en los gastos de los hogares. Pero incluso con el índice oficial, los salarios en el sector privado registrado cayeron cerca del 5% mientras que en el público alrededor del 30%. En ese contexto, los bancos y las Fintech salieron a ofrecer créditos a tasas reales positivas, es decir por encima de la inflación, a partir de la disponibilidad de liquidez que tuvieron con el fin de las Lefi. Así, los créditos se expandieron un 50%. Esta fue la base del espectacular crecimiento del sector financiero. Pero las tasas que pretendían cobrar por ellos estaban muy alejadas de la capacidad de crecimiento de la economía. Fuera del agro, la minería y el sector financiero, la economía decrece, al igual que los salarios. El escenario configura un nuevo estallido de la crisis capitalista: expansión de capital ficticio que en algún momento se choca con la economía real.

El responsable de esta situación es el gobierno cuyas políticas empobrecieron aún más a los trabajadores. El salario es una de las anclas del modelo y la excepción a la política no intervencionista en precios de los liberales. El gobierno se negó a homologar cualquier paritaria que superara el techo que impuso, muy por debajo de la inflación. Mientras tanto, permite el aumento por encima de la inflación de los servicios. El deterioro salarial que impide a millones de familias pagar sus deudas, o incluso no necesitar endeudarse, es el principal responsable de esta situación. El gobierno se niega a intervenir en este problema, mientras le condona deudas millonarias a empresarios y corruptos que acumulan millones en negro. Los bancos y las Fintech también son responsables: salieron a ofrecer créditos a tasas exorbitantes y obtuvieron buenas ganancias. Este jueves marchamos al Ministerio de Economía a exigir una solución para los millones de familias víctimas de esta política, y junto a ello exigimos una urgente recomposición salarial general. Para resolver el problema actual proponemos:

  1. Que todas las deudas se recalculen a su valor inicial más la inflación.
  2. Que se refinancien en 24 cuotas a tasa 0.
  3. Que el monto de lo ya abonado se cuente como parte de pago de las deudas recalculadas y refinanciadas.
  4. Si lo ya abonado alcanzara el nuevo monto total, se dará por cancelada la deuda.
  5. Si lo superara, quedará como saldo a favor del deudor
  6. Que todos los gastos correspondientes a “costo financiero total” sean incluidos en el monto refinanciado.
  7. Que todos los gastos correspondientes a esta operación corran por cuenta de las entidades financieras.
  8. Que las consecuencias que las empresas pudieran sufrir por culpa de esta política del gobierno de la cual ellas se han beneficiado, corran por cuenta de estas y que de ninguna manera sean pasibles de rescate por el Estado.

¿Querés “capitalismo”? Con la tuya. Con la de los trabajadores, no.

Vía Socialista

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