Nicolás Villanova
Vía Socialista
Durante el año 2025, el producto bruto interno creció respecto de los dos años anteriores, tanto como la cantidad de puestos de trabajo. El gobierno festejó estos datos y según su parecer la economía gozaría de buena salud. Pero nada más lejano. La economía marcha hacia la expansión de sectores muy productivos, pero de escasa contratación de mano de obra, proceso que expresa una crisis en el empleo. A un país así, le sobran millones de personas.
Por empezar, no hubo grandes cambios si observamos el valor agregado bruto per cápita: el 2025 no está muy lejos de 2022. Ahora bien, ¿qué sectores “empujaron” el leve crecimiento de la actividad económica en 2024 y 2025? La rama de la “agricultura y ganadería” (+40,4%), la “explotación de minas y canteras” (+16%) y la “intermediación financiera” (+18,9%), las cuales emplean al 9,8% del total de ocupados de la economía.
En efecto, el sector primario fue uno de los más beneficiados por la política de Milei. Entre julio y agosto de 2025 se decretaron rebajas en los derechos de exportación de varios productos de origen agropecuario. Además, se implementó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones con exenciones impositivas. Según la página oficial del gobierno nacional habría 16 proyectos aprobados, con inversiones equivalentes a 29.892 millones de dólares, de los cuales 9 serían destinados a la minería; 3 de ellos a petróleo y gas; 2, a energía; 1, a siderurgia; y, 1, a infraestructura. Se estima que estos proyectos generarían 52.495 empleos directos e indirectos. La misma página señala que habría otros 25 proyectos en evaluación (sobre todo en petróleo y minería) por inversiones equivalentes a unos 111 mil millones de dólares, los cuales crearían empleo directo e indirecto para unos 143 mil trabajadores. Estas inversiones crearían poco menos de 200 mil puestos de trabajo para una economía que hoy tiene a cerca de 20 millones de ocupados.
Por su parte, el sector de la “intermediación financiera” (la actividad bancaria) mostró un incremento en el valor agregado bruto. Recordemos que el nivel de actividad del rubro se estima sobre la base de los márgenes de ingresos por préstamos bancarios a los que se restan los costos por depósitos (plazos fijos). La tendencia general muestra un alza de los créditos a las empresas en pesos y en dólares. Pero, no se trataría de créditos a la producción, sino para refinanciar deudas. Por otra parte, un elemento que pone en cuestión ese “crecimiento” del sector es la mora en el pago de los préstamos familiares (con refinanciamiento constante) para el pago de productos de primera necesidad. El crecimiento del sector se asemeja más a un momento crítico que a una economía que goza de buena salud.
El otro sector que expresa un crecimiento, al menos estadísticamente, es el de “hoteles y restaurantes”: un 13,1% entre 2023 y 2025. Pero, una mirada de otras estadísticas oficiales y desagregadas matiza este dinamismo. Por ejemplo, la evolución de la ocupación hotelera de plazas se incrementó en 2025, pero la cantidad de noches en los hospedajes se redujo y se estancó. Sobre todo, en un contexto donde crece más el turismo emisivo que el receptivo, motorizado por un dólar barato para vacacionar fuera del país y caro para los extranjeros. Por su parte, la cámara del sector de los hoteles y restaurantes, la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), alertó en los medios de comunicación sobre la caída de un 30% de la actividad durante el 2025.
En cambio, hubo sectores que mostraron fuertes caídas en el valor agregado bruto y el nivel de actividad entre los años 2024 y 2025, fundamentalmente, la construcción (-14%), la industria manufacturera (-8%), el comercio (-3,8%) y la pesca (-8,8%). Se trata de los sectores que históricamente estuvieron más vinculados al mercado interno y protegidos a través de subsidios, presupuesto para la obra pública y aranceles a la importación. Cabe destacar que los tres primeros son los sectores que mayor cantidad de mano de obra emplean: 9,6%, 12,9% y 21,8%, respectivamente. Todo un síntoma de que el país que propone el gobierno libertario es una Argentina para pocos.
¿De qué modo impactó este proceso en el empleo? Si bien crecieron los puestos de trabajo (+302 mil) también aumentó la tasa de desocupación abierta. Esto que parece contradictorio, en realidad no lo es. Pues se incrementaron los puestos de trabajo porque las personas se emplean en más de una ocupación (pluriempleo) para complementar los bajos salarios, mientras que, una masa cada vez mayor de la población es expulsada de sus trabajos o bien se inserta en el mercado laboral para buscar empleo por vez primera. Además, el empleo que se “crea” es precario y mal pago. Lo que está pasando es que se destruye empleo asalariado formal y se incrementa el empleo “en negro” o monotributista. Estamos en presencia de un pasaje al mundo de la informalidad en empleos muy precarios. La expansión de la ocupación en las aplicaciones es tan sólo la punta de un iceberg.
Los datos de inicio de 2026 expresan que las tendencias de los años previos se mantienen: sólo crecieron los sectores económicos vinculados con el agro, la minería y la intermediación financiera, mientras que, se destruye empleo estable y sólo se crea trabajo precario y mal pago.
En síntesis, Milei propone una Argentina para pocos: el desarrollo de sectores muy productivos que generan crecimiento de la actividad, pero que no contratan empleo en forma masiva. En cambio, los sectores perdedores, como la industria y la construcción, son los que mayor cantidad de trabajadores contratan, pero hoy, donde más se destruye empleo.
Sin embargo, hay otra Argentina posible para crear, donde la producción a gran escala se planifica y se organiza a través del Estado. Con los recursos que tiene el país es posible impulsar una economía con desarrollo y bienestar social en la que no sobra nadie.

Sólo crecen fuertemente los sectores del agro y la minería los cuales contratan a una escasa cantidad de mano de obra.

La crisis en el empleo se expresa en la destrucción de trabajo estable (asalariados registrados) y sólo se crean puestos de trabajo precario (monotributistas).
