Una oportunidad histórica y un debate inevitable

Carta Abierta a las direcciones de los partidos del Frente de Izquierda-Unidad y a la dirección de Política Obrera:

La oportunidad se abrió y la discusión está instalada. La primera es la maduración de un proceso largo (el 2001, larvado durante la “década ganada”), acentuada por el fracaso del último retorno (Cristina-Alberto). Resultado: una parte importante de la población pidió que se vayan todos, dejando de ir a votar o votando un advenedizo que gritaba contra “la casta”. Una vez que el personaje en cuestión mostró lo que tenía para dar, y las consecuencias sociales se hicieron visibles, el desbocado perdió el caudal extra que había logrado en 2023 y solo conserva ese tercio históricamente conservador, mientras otro tercio se mantiene en un QSVT que se expresa bajo la forma de no ir a votar.

La crisis del gobierno de Milei y el proceso de fragmentación por el que está pasando el peronismo, permite a esa masa descontenta mirar para otro lado. Hacia algo nuevo, pero ya de otro signo. Ahí aparece la figura de Myriam. Como sabemos, se trata de un caudal de simpatía, de “imagen positiva”, no todavía de una confluencia ideológica. Menos aún, de un movimiento de masas desbordando las conducciones y erigiendo una nueva dirección. Pero es la forma en la cual se ha venido expresando, privilegiadamente, la mayoría de la clase obrera. No es necesariamente un giro a la izquierda. No, pero es una oportunidad. Por primera vez en décadas, una gran parte de la clase obrera está dispuesta a escucharnos. Y digo “escucharnos” (a todos), porque, lamentablemente, la población no distingue aún entre las diferentes variantes de la izquierda, no maneja las discusiones entre las corrientes y, mucho menos, la interna del trotskismo. Entonces, aunque indudablemente la mayor parte de las miradas se las lleve el PTS, los ojos están puestos en todos nosotros.

Hasta ahora, la pelea era por pasar las PASO (1,5%) y luego hacer una elección “decente”. O sea, llegar al 5%. Hoy, la expectativa parece ser diferente y hace ver a las anteriores aspiraciones como insignificantes. El 10% parece ser solo un piso que, en un escenario de alta fragmentación (sobre todo, si Macri decide correr por las suyas), su crecimiento pondría la candidatura de Bregman en un lugar expectante. En ese escenario, surge una pregunta lógica. Lógica, no porque se nos ocurra a nosotros. Tampoco porque sea la que le espetan en todos los grandes medios. Lógica, porque es lo que pregunta cualquier persona por fuera del mundo de izquierda, que no vota para dar testimonio, sino para que le resuelvan la vida: ¿qué van a hacer si ganan? ¿Cómo van a gobernar?

Podemos decir que nosotros hicimos esa pregunta hace casi una década y que hace cuatro años sacamos un primer programa. Eso ahora no tiene importancia. Lo cierto es que toda la izquierda, todos los partidos, están intentando responder. Nosotros arrimamos nuestro programa y eso suscitó una respuesta de los principales partidos: PTS (a través de Ariel Pretruccelli), PO (a través de Solano) y Política Obrera. Nobleza obliga, este último partido fue el único que se tomó el trabajo de escribir un largo artículo y vino presencialmente a una jornada a discutirlo.

El caso es que la oportunidad forzó una discusión. Sobre eso, nosotros acabamos de lanzar una actualización de nuestro programa de gobierno: Una Vía Socialista posible. Un programa para sacar ya al país de su decadencia histórica y a las masas de la miseria. Se trata de un plan detallado de lo que un gobierno socialista debería hacer en los primeros días de gobierno y en un primer mandato, para conjurar tres problemas en simultáneo: iniciar el camino al Socialismo, sostenerse en el gobierno y resolver los problemas más acuciantes y urgentes de las masas. 

Pueden estar a favor o en contra, por supuesto. Probablemente, sea esto último. Más allá de eso, es una oportunidad única de discutir qué es lo que haríamos si llegamos a ganar. No nos debemos esa discusión a nosotros. Se la debemos a miles y, tal vez, millones que quieren saber para qué se apela a su voto. Podemos anticipar lo que se puede llegar a decir: “quieren colgarse de…”. La verdad es que no se puede discutir con gente que piensa en esos términos. La carta no es solo al PTS. Es a toda la izquierda. El PTS dijo que iba a convocar a intelectuales, especialistas y diferentes organizaciones para trazar un programa. Aquí hay uno que ha llevado 30 años de trabajo.

En definitiva, lanzamos la invitación a toda la izquierda. Una invitación a discutir un programa de gobierno. Cada partido, con el suyo. O con la propuesta programática y estratégica que le parezca. Es una gran oportunidad, no simplemente para intercambiar opiniones, sino para poner las bases de un proceso que nos lleve a la creación de un espacio más amplio de discusión programática. Porque si alguien gana, va a necesitar de todos.

Los invitamos, entonces, formalmente y por este medio, a una mesa de debate. El inicio de un camino de construcción programática. El lugar: la Facultad de Filosofía y Letras, el jueves 11 de junio, a las 19hs. ¿No pueden ese día? Puede ser cualquier día de la semana del 8 al 13 de junio, a las 19hs o en algún horario accesible a un público que trabaja.

Esperamos su respuesta y estamos a disposición.

Dirección Nacional de Vía Socialista

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