El estado de ánimo de los trabajadores que se encuentran presentes en los alrededores de la planta de FATE combina angustia, desasosiego, camaradería y esperanza…
El cierre de la planta fue sorpresivo para todos ellos, aunque hubo algunos indicios que sólo pudieron cobrar sentido el 18 de febrero cuando al llegar a su lugar de trabajo encontraron una puerta de ingreso encadenada y un cartel comunicando que la empresa ya no produciría más.
En estas circunstancias uno llega a cobrar conciencia de la frágil posición del obrero que, luego de años o incluso décadas de asistir al trabajo diariamente, ve desarticulada su vida. Angustia y bronca se combinan y acumulan luego de años de soportar la pérdida de la capacidad de compra del salario, aceptar trabajar más horas o a un ritmo mucho más acelerado del recomendable… situaciones que derivan en lesiones y un desgaste físico que deteriora el cuerpo del obrero con el paso del tiempo…
Y un día llegas a la planta, está la edificación, pero la fábrica ya no está.
Y en ese momento la vida de cada obrero y su familia se derrumba… Confluyen vacío, impotencia y cuestionamientos: el vacío que genera ese trabajo que ya no existe, ese salario del que vivía una familia y ya no está, la impotencia de no tener capacidad de intervención en una decisión tan determinante y cuestionamientos tales como “al final tendría que haber ido a la escuela cuando mi hijo terminó la primaria”, “tendría que haber estudiado y no adaptar mi vida a los cambios de horarios del laburo”, y otras situaciones por el estilo.
Porque el problema de fondo, más allá de las coyunturas política, económica o de mercado, es el absoluto control del capital sobre el funcionamiento y existencia de un lugar de trabajo y sobre el tiempo del obrero que debe adaptar su vida a la planificación empresaria.
Estos aspectos pueden identificarse en los testimonios de quienes se encuentran en los alrededores de la extinta FATE. Extinta desde el día que Madanes Quintanilla oficializó su deceso.
A continuación, los fragmentos más relevantes del diálogo de nuestro compañero Surak con trabajadores de FATE:
Surak: ¿Pudieron notar antes del comunicado de la empresa sobre el cierre que algo estaba pasando?
Obrero de FATE 1: Sí. Dos días antes de que esto pase vimos que la gente de seguridad había sacado de los almacenes varios metros de cadenas y unos candados nuevos.
Obrero de FATE 2: Dimos el aviso al sindicato porque se comentaba… había rumores de que iba a pasar algo el día 2 de marzo… Al final se adelantó… y sucedió el 18 de febrero.
Surak: ¿Ustedes vieron algunas medidas en el último tiempo, alguna maniobra para despedir compañeros que les hiciera notar que existía alguna posibilidad de achicamiento de la empresa o de cierre?
Obrero de FATE 2: Sí, hace más de un año que vienen apretando a los compañeros, amenazándolos de que los van a echar… Les dicen que los certificados médicos que presentaron los que sufrieron alguna lesión o se enferman son truchos y que los van a echar… o los persiguen diciéndoles que los van a sancionar hasta que los puedan despedir con causa justificada…
Obrero de FATE 1: Si tenés los zapatos de trabajo rotos y pedís que te den unos nuevos te dicen que no te los van a dar… Y eso es terrible, porque son zapatos de trabajo, tienen características que hace que protejan al trabajador de lesiones o de golpes que si usas los comunes o si están rotos te rompes todo…
Obrero de FATE 2: Te dicen “a vos no te voy a dar porque queremos que te vayas, mejor vení y arreglá” si es un compañero al que quieren echar o si no te dicen “número para vos no hay” para empezar a hostigarte… Hay compañeros que están sin ropa ni calzado de trabajo adecuados laburando en la planta…
Surak: ¿Tiene equipo de ergonomía para evitar lesiones laborales, accidentes?
Obrero de FATE 3: En la fábrica hay un equipo de seguridad e higiene que cada vez funciona menos… Había muchos materiales EPP (elementos de protección personal) que no eran los adecuados. Y la gente de seguridad e higiene lo sabía y no hacían nada para modificarlo.
Obrero de FATE 1: Sobre lo que decíamos antes, el año pasado un compañero tuvo un infarto y lo internaron. Mientras estaba en el hospital lo llamó su jefe para apretarlo para que renuncie, para que se vaya… ¿Vos te das cuenta? ¿Entendés? El chabón está internado porque tuvo un infarto y el jefe lo llamaba para apretarlo para que renuncie… Lo podrían haber matado a ese compañero…
Surak: Además del hostigamiento y el destrato para lograr que los trabajadores renuncien ¿en el último año o en los últimos meses, hubo algún tipo de cambio en el desarrollo del trabajo en la planta en cuanto cómo se desenvolvía la jornada laboral? ¿Hubo incremento de los ritmos de trabajo? O, al contrario ¿hubo suspensiones?
Obrero de FATE 3: No, no de esa manera, pero sí hubo cambios desde el año pasado cuando se cambió de sistema. Esto se cambió el año pasado, en mayo… Porque antes se trabajaba turno americano: 7×2, 7×2, 7×3…
Obrero de FATE 1: En mi caso trabajo en el turno mañana, pero hay muchachos que trabajan turnos rotativos. Los que trabajan en turnos rotativos trabajan 2 semanas a la mañana, 2 semanas a la tarde y 2 semanas a la noche.
Obrero de FATE 3: Trabajamos 8 horas diarias de lunes a sábado, trabajamos 48 horas semanales…
Obrero de FATE 1: Pero desde el año pasado empezaron a exigirnos que incrementemos los estándares para producir más unidades en menos tiempo. Fue cuando eliminaron un turno completo de trabajadores, despidieron a 150 compañeros…
Obrero de FATE 2: Y pretendían hacer la misma producción con muchísimos menos trabajadores. Reorganizaron los turnos y querían que se produjera más cantidad que antes. Y, después de los despidos, llegamos a producir la misma cantidad que se producía antes de los 150 despidos.
Surak: ¿Hubo incorporación de maquinaria para lograr que se produjeran más unidades con menos trabajadores?
Obrero de FATE 1: No, la verdad que no.
Surak: ¿Este incremento en el ritmo de trabajo se negociaba ante la Secretaría de Trabajo o se negociaba individualmente?
Obrero de FATE 2: No, no, no. No se negociaba. El estándar del ritmo de trabajo figura en el convenio colectivo y se respeta. Como siempre hay algún que otro compañero al que le dicen “che, hace un poquito más” y lo hacen. Y después hay otros compañeros que dicen “No, yo me apego al convenio” … y bueno, eso existe.
Surak: Y en los últimos 2 años, ¿notaron algo con respecto a las necesidades de producción de la empresa? ¿Producían menos cantidad?
Obrero de FATE 2: Se hacían 2500 cubiertas de camión, 6000 cubiertas de auto y había una línea de producción de ruedas para el agro, todo lo que es tractor y máquina agraria, que esa se cerró. Y después en lo que es neumáticos para autos pasamos a producir 6500 unidades y 600 para camión. Sí, eso es una realidad.
Surak: ¿Trabajan actualmente con banco de horas?
Obrero de FATE 1: En algunos sectores se trabajaba con banco de horas… te decían “che, necesito que te quedes” y cuando le preguntabas si las horas te las pagaban al 50% te decían “no, te las dejo a cuenta para compensar, porque la fábrica anda mal”.
Obrero de FATE 2: Había compañeros que se quedaban porque por ahí les servía para después poder tomarse un día y había otros compañeros a los que no les servía y no lo aceptaban.
Surak: ¿Ustedes qué piensan del banco de horas en el caso de que se implemente con la reforma en una reapertura de la fábrica?
Obrero de FATE 1: El banco de horas es una estafa. Nosotros peleamos para que los trabajadores trabajen menos horas, que se les respete la jornada laboral de 8 horas, no para que trabajen más. Para que su salario les alcance para hacer sus 8 horas y se pueda ir a su casa para estar con su familia o a estudiar… Y si hace falta que se trabaje más tiempo que se abra un turno nuevo, que se contraten más trabajadores…
Surak: ¿Quieren agregar algo más para cerrar la entrevista?
Obrero de FATE 1: Sí. Esperamos que la solución sea la reapertura de la fábrica, de esta fábrica, por las 920 familias que quedaron en la calle. Eso es lo mejor para todos.
Con el diario del lunes sabemos que la decisión de cerrar FATE se tomó hace casi un año. Las licitaciones ya están ganadas y los negocios casi implementados. El predio de FATE ya está destinado a otra actividad del mismo empresario.
Es absolutamente relevante que los trabajadores describan las situaciones pasadas en tiempo presente, porque para ellos FATE es parte de su cotidianeidad, de su rutina, una parte mucho más importante y mucho más vívida que para Madanes Quintanilla, quien tiene el poder de decidir sobre la vida de 920 personas y sus familias.
Autores: Surak – Sartelliana
